Amalia siempre está sonriendo, con sus rulos negros bien formados y su bolsa de hacer los mandados.
A Amalia una vez la vi cuando estaba yendo para la estación, no estaba con la sonrisa de siempre, parecía que algo había caído.
Amalia es madre de 3 hijos, uno de ellos quiere estudiar teatro como yo, pero a su marido no le gusta nada. Me pide que le pase la data, sin meter la pata.
A Amalia tampoco le gusta la idea del hijo teatrero me parece, pero como parece tan conciliadora, ayudará a su hijo querido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario