Me siento una persona muy luminosa, que enciende lo mejor de las personas que me rodean. Siento que brillo, sobre todo cuando hago lo que amo.
Aunque hay veces que me apago. Es muy difícil siempre ser faro, a veces necesito que me guíen también.
Siempre supe el origen de mi nombre, mis papás me lo contaron desde que soy chica. Viene del latín candela (vela), procedente de candeo...